Hay patrones que la fuerza de voluntad no alcanza a mover.
Postergar justo lo que más te importa. Releer tres veces un mensaje que ya enviaste. Reaccionar como no querías y quedarte después dándole vueltas. Nada de eso significa que seas el problema. Son formas que aprendiste cuando te servían y que hoy ya no te sirven. Se pueden trabajar.
Conocer el método

